Evaluación básica del calvinismo

En muchas ocasiones recibo preguntas relacionadas con el Calvinismo. A veces piden mi opinión directa o acerca de algún punto especifico debatido entre los calvinistas y los arminianos. Aquí espero aclarar algunas cosas de lo que creo. No pretendo hacer algo muy completo ni académico, solamente un resumen de mis pensamientos al respecto

Entendiendo el sistema calvinista

Siempre es útil definir terminología. Para los fines del presente escrito defino calvinismo como el sistema en el cual la soberanía de Dios predetermina el estado salvífico de cada individuo de forma incondicional y desde la eternidad. Dentro del sistema calvinista hay muchos factores y también debates. Algunos de los puntos usados para definir lógicamente la secuencia de la salvación, las llamadas “doctrinas de la gracia” (aunque debemos rechazar tal nombramiento, por razones que destacaré abajo) que incluyen:

  1. Depravación total – la idea que uno, por ser descendiente de Adán todo ser humano tiene tal grado de pecaminosidad que está muerto y esclavizado, haciendo imposible que pueda comprender el evangelio ni optar por el bien moral (incluyendo la salvación).
  2. Predeterminación incondicional – la idea de que Dios desde la eternidad sin considerar nada fuera de si mismo eligió a individuos para la salvación, reprobando a los demás o directamente predestinando a los demás a la condenación eterna, dependiendo de la variedad del calvinista.
  3. Expiación limitada – la idea de que el sufrimiento de Jesús en la cruz fue exactamente proporcional a la deuda de los predestinados a la salvación. Como Dios ya sabía cuales personas no se salvan, Jesús no murió por ellos
  4. Gracia irresistible – la idea de que Dios envía su gracia a los predestinados a la salvación en la forma de regeneración. La regeneración efectúa la salvación de la persona, generando la fe y el arrepentimiento mencionado en la Biblia. Los que son predestinados, no pueden rechazar la salvación porque la regeneración necesariamente trae consigo la recepción de la gracia de Dios.
  5. Preservación de los santos o seguridad eterna – la idea, no exclusivamente calvinista, de que los que han sido salvos por Dios nunca pierdan esta condición. Los que parecen ser salvos y se apostatan, o realmente nunca fueron salvos o están en una condición de inmadurez y volverán al camino.

Realmente detrás de estas ideas hay ideas filosóficas que impulsan el sistema y causan que los calvinistas no pueden ver objetivamente a los textos bíblicos para entender lo que dicen. Las ideas filosóficas importantes son:

  1. La soberanía de Dios. El calvinismo tiene una particular comprensión de la soberanía de Dios. En su cosmovisión, un Dios soberano necesariamente cumple con todo lo que quiere. Cualquier agente libre fuera de Dios es una amenaza a su soberanía. Para que Dios sea realmente soberano, según ellos, él tiene que causar directa o indirectamente a todas las cosas. Nada puede ocurrirse que sea contraria al decreto eterno que Dios hizo. Este decreto, según el calvinismo, es comprensivo de todas las cosas en toda la historia. Algunos calvinistas quieren retener libre albedrío por algo que llaman “compatibilismo” que es la idea de que el libre albedrío es compatible con el determinismo. Para lograr esta compatibilidad apelan a varios instrumentos como causas segundarias, una definición inusual de “libre albedrío”, o misterio. Todo lo que ocurre es la voluntad de Dios en este sentido predeterminado.
  2. Monergismo. Para el calvinista, la idea bíblica de la salvación por gracia por medio de fe no es suficiente. Fe, para el calvinista, es una obra que uno hace. Recepción, por muy pasiva que sea, es en algún sentido un mérito. Si fe o arrepentimiento nacen de uno es una contribución a la salvación, lo cual sería en contra del concepto de la salvación por gracia. La palabra monergismo, en el calvinismo, es lo contrario del “sinergismo” (trabajando juntos). La recepción de la salvación tiene que ser una obra exclusivamente de Dios. Para justificar eso adoptan la “depravación total” mencionada arriba, lo cual hace que la fe no puede nacer de uno. Así tienen una doble razón por la cual uno no puede creer en Jesús (depravación total lo hace imposible y el monergismo lo hace filosóficamente inaceptable).
  3. Sola gracia. Junto con el monergismo, la idea de la importancia exclusiva de la gracia de Dios a exclusión de cualquier otra cosa es sumamente importante para el calvinista. Todos los cristianos deben aceptar que la salvación es por gracia y que no hay ninguna obra que puede salvar a un pecador, ni ningún conjunto de obras que pueden contribuir a la salvación del pecador. El concepto calvinista va un poco más allá, diciendo que recepción o aceptación es una contribución que va en contra de la gracia.

¿Qué presenta la Biblia?

La Biblia presenta a una humanidad caída. Adán y Eva pecaron trayendo consecuencias para toda la humanidad (privados de Edén y el árbol de vida, trabajo duro, dolor en el parto, una maldición sobre la creación). Desde este entonces todos son pecadores. Pablo, en Romanos 1 y 2, describe como cada uno es responsable, con o sin acceso a la Biblia — no sobre la base de lo que hicieron Adán y Eva, sino por sus propias decisiones. Tienen acceso a la creación y saben cual es su deber (glorificar exclusivamente a Dios), pero no lo hacen. Optan por idolatría y pecado. Los que tienen acceso a la Palabra escrita no son mejores. Leen y escuchan, pero también pecan. La conclusión de Pablo en Romanos 3 es que cada uno es un pecador por que cada uno se desvía del camino de Dios (otra vez, no por el pecado de Adán). En cuanto todos pecan son destituidos de la gloria de Dios. Todos son pecadores y responsables por sus propios pecados.

Dios había buscado hacer el bien en su pueblo. Envió a profetas, hizo milagros, dio la Ley. Romanos 10 da la imagen de Dios con sus brazos extendidos todo el día a un pueblo rebelde. Jesús dice que muchas veces buscaba juntar y proteger a Jerusalén, pero ellos no quisieron. Dios quiere salvar.

Entonces, envió a Jesús para cumplir con su propósito eterno. Dios Hijo encarnado tomo carne para poder ser el sacrificio de propiciación necesaria para nosotros. Pablo describe esta parte del plan de Dios en Romanos 3:24-26. Dios quería ser justo y también el que justifica. Cristo murió en nuestro lugar en la cruz. Otro pasaje que habla de su sacrificio menciona el alcance, en 1 Juan 2:2, la propiciación que hizo Jesús es para todo el mundo. Esto concuerda con el testimonio en otros lugares como 1 Timoteo 2:3-6 y Juan 3:16. Cristo murió por todos y quiere que todos sean salvos. 2 Pedro 3:9 también confirma que es el deseo de Dios que todos lleguen al arrepentimiento. Murió por todos y quiere salvar a todos.

¿Por qué algunos no se salvan si Cristo murió por ellos y Dios realmente quiere su salvación?

A veces los calvinistas equivocadamente piensan que los demás tienen una obsesión con libre albedrío y que su énfasis es el libre albedrío. El libre albedrío entra aquí, no de modo de obsesión sino como un elemento clave en la cosmovisión bíblica. Dios constantemente presenta a los seres humanos con opciones: comer del árbol prohibido o no, arrepentirse o no, elegir vida o muerte (Deuteronomio 30:19), sobre todo — la salvación.

La Biblia presenta a la salvación como la iniciativa de Dios, pero no que el hombre sea totalmente pasivo. Cada pasaje que pide a uno hacer algo para ser salvo es una refutación de la perspectiva calvinista de que fe, arrepentimiento y bautismo son obras y representan “sinergismo”. Unos ejemplos de los muchos que hay en la Biblia pidiendo fe y/o arrepentimiento: Marcos 1:15; 5:36; 16:15-16; Juan 14:1; Juan 20:27; Hechos 2:38; 3:19; 8:22; 16:31. Otros pasajes también indican que la creencia en / fe en / recepción de Jesús es una condición para ser salvo, dándonos la idea de una salvación condicional dependiendo de la gracia de Dios pero requiriendo una condición de parte nuestra para recibir los beneficios de la salvación (como Juan 1:12-13; Juan 3:16; Jn 20:30-31) Algunos pasajes hablan de la capacidad de rechazar el evangelio (1 Timoteo 1:19; Juan 1:11; Hechos 7:51; Mateo 23:37). La salvación por gracia se ofrece a los que creen, como Pablo dice en Romanos 3:35-36, la propiciación debe ser recibido por fe, la justificación (perdón) también Dios da a la persona que tiene fe en Jesús.

Pablo es el Apóstol que explica con mayor exactitud la idea de la gracia. No es exclusivamente de Pablo, obviamente. Es la enseñanza consistente del Nuevo Testamento. Pero, es un enfoque de Pablo. Pablo, sin embargo, no tiene problemas poniendo a fe como lo contrario de obras. Lo hace en Romanos 3:27-31. Una de las ideas preconcebidas que los calvinistas generalmente traen a la Biblia es la idea de que fe (aceptación, creencia, recepción) es una especie de obras. Fe, para que no sea una obra según ellos, debe venir de Dios. Pero si la fe también viene de Dios es realmente una parte de la gracia. En tal caso tenemos dos problemas. En primer lugar, elimina fe porque fe es simplemente parte del paquete de salvación entregado al pecador de forma predeterminada e incondicional. En efecto, “sola fide” tiene que eliminarse en el concepto calvinista. En segundo lugar, va en contra de todo lo que hemos visto. Esta conceptualización de la fe trae la idea de que Dios quiere que algunos se salvan y que a estos les da fe. La Biblia, por lo contrario, dice que Dios quiere que TODOS sean salvos. También hace que las exhortaciones que hemos visto acerca de fe/creencia y arrepentimiento son realmente imposible para la mayoría de las personas que las escuchan y la oferta de salvación para ellos es una mentira. No acepto que los calvinistas llamen a su resumen del calvinismo “doctrinas de la gracia” porque da de entender que los demás, en algún grado, rechazan la gracia. Simplemente no es el caso. El calvinismo no tiene un monopolio en el tema de la gracia del Señor.

Una objeción más de los calvinistas contra el sistema bíblico que estamos viendo es que este sistema ataca a la soberanía de Dios. “Si Dios quiere que todos se salvan y no todos se salvan, Dios fracasó” dicen. Es una idea razonable pero, nuevamente, traen una idea preconcebida, en lugar de bíblica, de lo que es la soberanía de Dios y lo que es la meta de Dios. La meta de Dios es salvar a todos los que están dispuestos a recibir su oferta de salvación por gracia. Esto hace. Cumple con su meta. Lo que no es su meta es forzar y obligar a algunos a salvarse y enviar a los demás al infierno porque no los eligió. La Biblia afirma que Dios está en control. El hecho de que está en control de todo y soberano sobre todas las cosas no señala que Él no puede crear personas con libre albedrío, agentes libres, y darles una opción real – estar con Él o no por medio de la salvación que Él mismo provee en la muerte de Jesucristo.

Interpretaciones predeterminadas

Si uno viene a la Biblia con la cosmovisión calvinista, lo encuentra en todas partes. Si sale la palabra “elegidos” uno agrega en su mente “incondicionalmente” y, voila, calvinismo. Si uno ve palabras como “elección” o “predeterminar” agrega en su mente “incondicionalmente, desde la eternidad” y, voila calvinismo. Si uno lee que Jesús trae personas agrega “irresistiblemente, solo a algunos, para el fin de salvación” y, voila, calvinismo. Si uno viene a la Biblia con la cosmovisión calvinista, cualquier parte que contradice puede ser explicado. Si la Biblia dice que la predeterminación es con previo conocimiento, previo conocimiento puede ser redefinido para ser sinónimo de “predeterminación”. Si uno lee que Dios quiere salvar a todos puede decidir que todos quiere decir “algunos de toda clase de persona” o “todas las personas elegidas”. Siempre hay una forma. Lo que estoy diciendo es que si uno no viene al texto con calvinismo como presuposición, no está en la Biblia.

Notas

Algunas notas antes de concluir este pequeño escrito. No estoy cuestionando ni la sinceridad ni la salvación de mis hermanos calvinistas. Hay muchos calvinistas fieles al Señor que hacen lo que Él manda. Son mis hermanos en la fe. Muchos calvinistas hacen buenas contribuciones en Apologética, Cristología, Pneumatología, Eclesiología, y más. Esto no es un ataque, es un debate hecho en un espíritu de hermandad, en pos siempre de la verdad bíblica.

Decidí no decir que la postura que estoy destacando es “arminianismo”. Lo hago por un par de razones. Creo que definirlo así lo hace como que soy partidario de otro sistema y voy a defender el arminianismo. No es mi intención. Quiero explorar, conocer, practicar, enseñar y defender lo que veo en la Biblia. Si es arminianismo tradicional o no, no me importa. Si estoy alineado con la mayoría de los arminianos tampoco me importa. No ocupo la palabra “arminianismo” también porque no todos los que rechazan los elementos del calvinismo son arminianos. Algunos son más antiguos que el fundador del “arminianismo” y otros simplemente existen fuera de este debate.

Dejen con toda libertad sus comentarios abajo con argumentos, preguntas y comentarios. No aceptaré comentarios insultantes contra arminianos, calvinistas ni ningún otro hermano.

Para ver que el bautismo tampoco es una obra haz clic aquí

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