¿Quieres ser salvo? Hay que ser bautizado

El bautismo como condición para salvación

A lo mejor la condición más controversial para recibir la salvación es el bautismo en agua. El testimonio bíblico es sorprendente en este aspecto. El Nuevo Testamento habla con unanimidad acerca del bautismo en todos los pasajes que enseñan acerca de qué hace el bautismo. En todos estos pasajes se destaca la importancia del bautismo y lo relaciona a la salvación misma.

En primer lugar, unas cosas que el bautismo no es. El bautismo cristiano no es igual al bautismo de Juan el bautista (ni ningún bautismo de los esenios). Aunque ciertamente hay cosas en común entre estos, hay una instancia en el Nuevo Testamento en que los que habían sido bautizados solamente en el bautismo de Juan tenían que ser bautizados de nuevo, esta vez en el bautismo cristiano. Esto destaca claramente que hay una diferencia entre los dos bautismos, y que la diferencia no es menor. El bautismo de Jesús por Juan el Bautista tampoco es igual al bautismo cristiano del Nuevo Testamento. Las razones deben ser obvias. La conexión del bautismo cristiano con la salvación, perdón de pecados, y cosas semejantes simplemente no son relevantes para Dios encarnado. El bautismo cristiano no es algo mágico. No tiene poder en sí, ni tampoco hay algo místico en las aguas del bautismo. Si el bautismo es algo, es algo que Dios hace en la persona en el momento del bautismo cristiano. Eso se ve con un estudio cuidadoso de los pasajes que hablan del bautismo cristiano. El bautismo cristiano no es un símbolo externo de una realidad interna. No hay instancia en el Nuevo Testamento en que el bautismo se trata como un símbolo. En los casos que hablan del bautismo y su sentido, el bautismo hace cosas; no simplemente representa cosas. En el único pasaje que menciona simbolismo y el bautismo, es otra cosa que es el símbolo, y el bautismo que es la realidad.

¿Qué es el bautismo entonces? El bautismo cristiano es la inmersión en agua para entrar en la salvación y gozar de sus beneficios. Otra vez, el Nuevo Testamento habla claramente del tema. En la Gran Comisión en Mateo 28, el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo representa la salvación misma. En la versión de la misma comisión en Marcos dice claramente que para tener salvación hay que creer y ser bautizado. En su conversación con Nicodemo, Jesús dice que hay que nacer de agua y el Espíritu para entrar en el reino (probablemente una referencia al bautismo). En el primer sermón de la iglesia de Cristo y el primer día en que las buenas nuevas de Jesús son anunciados y predicados, como respuesta apropiada a la aceptación del mensaje, Pedro insta arrepentimiento y bautismo para recibir perdón de pecados y el don del Espíritu Santo. En la conversión de Pablo el bautismo se conecta con la invocación del nombre del Señor y lavarse los pecados. Pablo indica en Romanos que el bautismo es cómo uno entra en Cristo y muere espiritualmente. En Gálatas Pablo indica que el bautismo es cómo los cristianos se visten con Cristo y reciben los beneficios de la herencia del Hijo. Pablo destaca otra vez en Colosenses que el bautismo nos conecta a la muerte y resurrección de Jesús y, más específicamente, que es por el poder y la acción de Dios que funciona. En su carta a Tito, Pablo dice que Dios nos salva por su bondad y amor, a través del lavamiento de regeneración y renovación en el Espíritu Santo, todos elementos que hemos visto conectados al bautismo. Finalmente, Pedro, en su primera carta, dice clara y directamente que el bautismo nos salva, que es una realidad que fue prefigurada en el diluvio, y que no es un lavamiento ceremonial (un mero rito) sino una petición a Dios.

‘Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados invocando Su nombre.’

(Hechos 22:16)

La palabra bautismo quiere decir inmersión. Decir “bautismo por aspersión” es tan incongruente como decir “inmersión por salpicadura”. Algunos pasajes relacionan el bautismo a muerte y sepulcro, lo cual es más entendible si es por inmersión. Sumergirse en agua es el entendimiento obvio y el único viable frente la información bíblica.

…habiendo sido sepultados con Él en el bautismo, en el cual también han resucitado con Él por la fe en la acción del poder de Dios, que Lo resucitó de entre los muertos.

(Colosenses 2:12)

Hay muchas tradiciones en el mundo cristiano. A veces nos complica considerar objetivamente estas cosas. Aquí no estoy presentando un credo. Es simplemente la información bíblica para su consideración.

Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora los salva a ustedes, no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una buena conciencia, mediante la resurrección de Jesucristo

(1 Pedro 3:21)

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